Accidente en Roswell -Restos de un OVNI en una instalación de almacenamiento alienígena en Wright Patterson Air Force Base. (Ohio)Estados Unidos

 Almacenamiento Ovni en Wright Patterson AFB (Ohio)Air Force Base.

(N.Morgan) El siguiente video explora los restos de un OVNI en una supuesta instalación de almacenamiento alienígena en Wright Patterson Air Force Base. El documental investiga las acusaciones de que el gobierno de Estados Unidos tiene  almacenamiento de objetos OVNI y cuerpos de extraterrestres en bases secretas. Sky Faction y va en busca de los restos OVNI y las instalaciones de almacenamiento alienígenas, uno de los pocos documentales de ovnis siempre basados ​​Base Aérea Wright Patterson. 
Parte de la información básica acerca de la Force Base Wright Patterson: Desde 1947, el año del famoso accidente de Roswell, hubo rumores de que el gobierno de Estados Unidos ha almacenado los escombros y artefactos de platillos voladores accidentados e incluso cuerpos de la tripulación de extraterrestres accidentados. Gran parte de la evidencia de estos accidentes  lleva a Dayton, Ohio, y Wright-Patterson Hangar-18.
¿Qué parte de la leyenda que rodea a la famosa instalación de Wright-Patterson es cierto?
Hay extraterrestres … incluso los seres vivos, posiblemente, de otros mundos en la base infame en Dayton, Ohio? Originalmente llamado Wilbur Wright Field, la instalación del gobierno fue inaugurado en 1917 para entrenar a militares durante la Segunda Guerra Mundial. Pronto, Fairfield Air Depot fue creado junto a Wright Field. En 1924, la prueba de laboratorio McCook  estaba cerrado, y la comunidad de Dayton compró 4.500 hectáreas que albergaban a los distintos equipos.
Esto llevó a la tierra previamente arrendadas a Wright Field, y las instalaciones de Wright y de Fairfield se combinaron en una sola.
 La instalación de nueva creación lleva el nombre de los innovadores del vuelo, los hermanos Wright.
El 6 de julio de 1931, la zona este de Huffman Dam, que incluía Wilbur Wright Field, Fairfield Air Depot, y la Huffman Prairie ha sido renombrado campo Patterson. Esto fue para honrar la memoria del teniente Frank Stuart Patterson. Patterson murió en 1918 cuando un avión que estaba volando en un examen, cayó después de que sus alas se separaran de la nave. En 1948, los campos se fusionaron en un solo nombre, Wright-Patterson AFB.Wright-Patterson es esencial para probar la nueva tecnología de las armas, junto con la investigación y el desarrollo, la educación y muchas otras operaciones relacionadas con la defensa. Es la sede del Instituto de Tecnología de la Fuerza Aérea, con el apoyo de la Fuerza Aérea y el Departamento de Defensa. National Air & Space Intelligence Center USAF también parte de Wright-Patterson.
La base era bien conocida por la ingeniería inversa de una aeronave de origen extraterrestre durante la Guerra Fría
La base de conocimientos en el desmontaje y reconstrucción de cazas MiG sólo han enriquecido las teorías que naves extraterrestres se estudiaron allí. La mano de obra se estima en 22 000 personas, que nos da una idea de la enorme cantidad de trabajo que se realiza en la base. Wright-Patterson es mejor conocida por su relación con el accidente de Roswell, aunque se pueden hacer enlaces a otras recuperaciones de choques. Varios testimonios de los trabajadores militares e incluso civiles que manejaron los restos del accidente de Roswell y los cuerpos de las criaturas han afirmado que no son de nuestro mundo., esto nos da una conexión muy plausible Wright-Patterson para el estudio de la tecnología alienígena y fisiología . El mismo día en que el famoso Roswell corrió titulares en los periódicos de todo el mundo, había una enorme cantidad de actividad en la base de Roswell. Algunos restos del accidente, y los cuerpos posiblemente extraterrestres fueron enviados a Fort. Worth, Texas. Ahora es comúnmente aceptado por los investigadores que antes de la FT. Flying Worth, otro vuelo a Wright-Patterson ya había tenido lugar, llevando escombros y cuerpos de extraterrestres. Esta expedición fue guardado en secreto y estudió en el famoso Hangar-18.
Imagen

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http://www.area-alienware.com/hangar-18-restos-ovni.html

Wright-Patterson AFB (Ohio)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Wright-Patterson AFB
Lugar designado por el censo

Wright-Patterson AFB ubicada en Ohio

Wright-Patterson AFB
Wright-Patterson AFB

Ubicación en el condado de Greene en Ohio

Map of USA OH.svg
Ubicación de Ohio en EE. UU.
Coordenadas 39°49′23″N 84°02′58″O / 39.823055555556, -84.049444444444Coordenadas: 39°49′23″N 84°02′58″O / 39.823055555556, -84.049444444444 (mapa)
Entidad Lugar designado por el censo
 • País Estados Unidos
 • Estado Bandera de Ohio Ohio
 • Condado Greene
Superficie
 • Total 25.92 km²
 • Tierra 25,72 km²
 • Agua (0,8%) 0,21 km²
Altitud
 • Media 245 msnm
Población (2010)
 • Total 1821 hab.
 • Densidad 70,25 hab/km²
Huso horario Este: UTC-5
 • en verano UTC-4
GNIS 2393869[1]
[editar datos en Wikidata]

Wright-Patterson AFB es un lugar designado por el censo ubicado en el condado de Greene en el estado estadounidense de Ohio. En el Censo de 2010 tenía una población de 1821 habitantes y una densidad poblacional de 70,25 personas por km².[2]

Geografía

Wright-Patterson AFB se encuentra ubicado en las coordenadas 39°49′19″N 84°3′00″O / 39.82194, -84.05000. Según la Oficina del Censo de los Estados Unidos, Wright-Patterson AFB tiene una superficie total de 25.92 km², de la cual 25.72 km² corresponden a tierra firme y (0.8%) 0.21 km² es agua.[3]

Demografía

Según el censo de 2010,[4] había 1821 personas residiendo en Wright-Patterson AFB. La densidad de población era de 70,25 hab./km². De los 1821 habitantes, Wright-Patterson AFB estaba compuesto por el 79.68% blancos, el 10.71% eran afroamericanos, el 0.11% eran amerindios, el 3.19% eran asiáticos, el 0.16% eran isleños del Pacífico, el 1.76% eran de otras razas y el 4.39% pertenecían a dos o más razas. Del total de la población el 7.52% eran hispanos o latinos de cualquier raza.[5

https://es.wikipedia.org/wiki/Wright-Patterson_AFB_(Ohio)

Museo del OVNI en Roswell.

Caso Roswell

El caso Roswell,[1] [2] también llamado incidente OVNI de Roswell, del inglés (Roswell UFO incident),[3] se refiere al presunto choque de una nave extraterrestre en Roswell (Nuevo México), en los Estados Unidos, el 10 de julio de 1947. El suceso se considera como el nacimiento de la ufología moderna y ha dado lugar a numerosos debates, teorías y especulaciones sobre la existencia de vida extraterrestre que otros muchos consideran totalmente infundados, aceptando la versión oficial que hace mención al choque de un globo meteorológico en un contexto de gran secretismo como el de la Guerra Fría.[2] [4]

El fenómeno ha tenido un gran peso en la cultura popular y se menciona en numerosas obras de ficción, así como en documentales.[3]

Historia

En junio de 1947, Mac Brazel, un granjero de Nuevo México, descubre unos restos dispersos por su rancho cerca de Corona, Nuevo México. Se lo comunica al sheriff el 5 de julio, según lo describió Mac Brazel al Roswell Daily Record en su edición del 9 de julio.

Esta descripción coincide con la dada por Charles B. Moore, profesor emérito de Física de la New York University, que desarrolló los globos con los que los Estados Unidos pretendían espiar a la URSS.

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En los periódicos del día 8 de julio se da el siguiente titular: “Las fuerzas aéreas capturan un platillo volante en un rancho de la región de Roswell”. Se avisó al comandante Jesse Marcel de la base aérea del Ejército en Roswell, que fue personalmente al lugar.

El día 9 el titular decía: “Ramey desmiente lo del platillo volante”. Ramey era general de brigada en la base militar de Fort Worth (Texas) y se desplazó, a petición de Brazel, para ver los restos, que identificó inmediatamente como un globo meteorológico. Después la prensa fotografió los restos.

En otro artículo se relata como W.W. Brazel y su hijo encontraron el material el 14 de junio, y que estaba formado principalmente por tiras de goma, papel de aluminio, cartón y varillas de madera, aunque se dice que los verdaderos restos fueron sustituidos por la brigada cuando ésta llevó el material a la base de Fort Worth.

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Posteriores informes de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos de septiembre de 1994 y junio de 1997 afirmaban que lo estrellado en Roswell eran los restos de un vuelo del proyecto Mogul.

También hubo una investigación sobre el asunto debido a la petición de un congresista de Nuevo México. Fue realizada por el secretario de las Fuerzas Aéreas y el Departamento de Defensa. En ella se identifican los residuos de Roswell como restos de un sistema de detección acústica de baja frecuencia que llevaban los globos, de largo alcance y altamente secretos, llamados “Proyecto Mogul”: un intento de captar explosiones nucleares soviéticas a altitudes de la tropopausa. Los investigadores de las Fuerzas Aéreas, tras registrar meticulosamente los archivos secretos de 1947, no encontraron pruebas de un aumento de tráfico de mensajes.

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La universidad George Washington, reveló la existencia en la comunidad de Roswell, Nuevo México, de la “Área 51”, zona en la que se realizaron pruebas

Polémica

Los partidarios de la hipótesis extraterrestre consideran el caso Roswell como uno de los acontecimientos ufológicos más importantes, ya que a partir de este suceso comenzó la historia de la ufología moderna.[5]

Los escépticos alegan que la hipótesis que sostiene que en Roswell cayó una nave extraterrestre se apoya en pruebas insuficientes, poco fiables, otras supuestamente destruidas y que presenta demasiadas incoherencias. Sostienen además que existen otras explicaciones a los sucesos de Roswell que resultan mucho más admisibles que la hipótesis de naves extraterrestres. Además se debe tomar en consideración el lucro comercial, a través de la venta de libros, entrevistas, etc.; que obtienen varios de los principales involucrados que apoyan la hipótesis extraterrestre.

También las descripciones de testigos, análisis realizados por personas que participaron en el diseño de los globos del proyecto Mogul, y sobre todo los informes desclasificados de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en los años 90, apuntan según los escépticos a que lo estrellado en Roswell fue el vuelo n.º 4 del proyecto Mogul y que la necesidad de mantener el secreto de dicho proyecto provocó el supuesto incidente ufológico.

El interés renovado[editar]

Hasta 1978, el incidente de Roswell recibió poca atención, hasta que los investigadores Stanton T. Friedman y William L. Moore compararon los resultados de una serie de entrevistas que cada uno había llevado a cabo por separado.

El astronauta del Apolo 14, Dr. Edgar Mitchell, aunque no fue testigo directo, también ha afirmado en numerosas ocasiones que Roswell fue un verdadero incidente relacionado con extraterrestres, basado en sus contactos de alto nivel dentro del gobierno. “Yo he visto los expedientes secretos OVNI, y no hay duda de que hubo contacto con extraterrestres. Este astronauta opina también que hay una organización gubernamental paralela e independiente al gobierno que realiza experimentos con tecnología extraterrestre y por eso no se pueden sacar a la luz todos estos incidentes.” A día de hoy, el honorable ex-astronauta no ha facilitado ninguna evidencia que corrobore sus afirmaciones.

 

Un incidente similar que implicó a mucho personal de la Fuerza Aérea en el Reino Unido en 1980, conocido como el incidente Rendlesham, aumentó el interés por Roswell.

Para muchos ufólogos, el caso Roswell es considerado uno de los acontecimientos ufológicos más importantes y el inicio de los encubrimientos, mientras para los escépticos es solamente el caso más popular. La posición oficial del gobierno de los Estados Unidos, desde 2005, es que nada de naturaleza paranormal o extraterrestre había ocurrido. El informe definitivo de la Fuerza Aérea en cuanto al caso Roswell está disponible, así como la respuesta a dicho informe por parte de ufólogos, que insisten en que el informe es falso.

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Autopsia de un extraterrestre. Roswell (Nuevo México). Año 1947

Hipótesis

Algunos ufólogos han argumentado que una nave alienígena se estrelló cerca de Roswell y que se recuperaron varios cadáveres de origen extraterrestre.

Igualmente se ha postulado que si Roswell fuera de verdad un accidente extraterrestre, como muchos insisten, algunos especialistas OVNI argumentarían lo que sigue:

  • El gobierno de los Estados Unidos sabe que los extraterrestres han visitado nuestro planeta desde al menos 1947, pero todavía no lo admiten, e incluso algunos grupos postulan que habría una conspiración del ocultamiento extraterrestre.
  • El gobierno estadounidense está actualmente en posesión de tecnología alienígena.
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Por eso los motivos que tenía el gobierno para guardar el secreto inicialmente serían evidentes. Los altos funcionarios del gobierno probablemente temerían una situación de pánico general al dar a conocer que existía una posible amenaza extraterrestre (como ocurrió en 1938 con una emisión de radio de La guerra de los mundos).

Esta hipótesis también barajaba como real la autopsia realizada supuestamente en 1947 a los extraterrestres capturados defendiendo que el gobierno quería ocultar datos por estar desarrollando nuevas tecnologías. También aseguraban que los extraterrestres estaban vivos antes y durante la autopsia.

La información de las entrevistas de Friedman y Moo

Un dato importante es que esta versión se basa exclusivamente en el testimonio de personas, con mucho tiempo de diferencia entre la fecha de lo ocurrido y la realización de las declaraciones (aproximadamente 30 años), que en muchos casos no fueron testigos directos y que a diferencia de otras hipótesis no tiene ninguna investigación, análisis objetivo o terceras fuentes que demuestren la veracidad con la que comparar lo dicho. Hay que destacar que la información dada por Marcel a Friedman y Moore se contradice con sus propias declaraciones y con la versión de los hechos relatada por la prensa de la localidad: Friedman y Moore entrevistaron a Lydia Sleppy, que trabajó en una emisora de radio de Albuquerque, Nuevo México, en 1947, y al mayor de la Fuerza Aérea Jesse A. Marcel, el principal responsable de la Fuerza Aérea en Roswell en 1947. Sleppy denunció que el FBI le habría censurado.

Hipótesis escéptico

Aquí están algunas explicaciones propuestas por el escéptico Karl T. Pflock en su libro Roswell: Inconvenient Facts and the Will to Believe.

  • El informe inicial del incidente fue en realidad un fraude creado por un oficial que sufrió un ataque de orgullo y quiso crear a su manera una gran historia, que explicaría el número creciente de avistamientos OVNI. Ver Kenneth Arnold.
  • Que lo que se estrelló en el desierto era un globo con un sofisticado equipo, y este globo era un proyecto secreto, concretamente el Proyecto Mogul.
  • Varios años más tarde, un avión de abastecimiento se estrelló cerca de Roswell y los cuerpos de la tripulación fueron recuperados. Pflock sugiere que este accidente se mezcló con las informaciones posteriores en la imaginación de algunos testigos, de modo que sirvió como base para las conspiraciones.

La hipótesis del Proyecto Mogul

La mayoría de los que rechazan cualquier explicación ufológica creen en la segunda teoría, según la cual los restos eran los de un globo de observación usado en el Proyecto Mogul, una iniciativa de alto secreto para examinar la actividad nuclear de la Unión Soviética.

Además la localización coincide con el vuelo nº 4 del proyecto mogul, del cual se perdió comunicación el día 5 de junio.

Como se ha comprobado la descripción que dio Brazelt al periódico local al encontrase el globo coincidía con la de Moore, diseñador de los mismos, y los materiales que formaban los restos eran normales (papel de plata, cinta aislante, cintas adhesivas con diseños florales),y que no vio ningún tipo de metal que sirviera para un motor cosa que contradice la versión de los ufólogos que dicen que Brazelt aseguró haber visto metales desconocidos.

Sucesivos informes de la Fuerza Aérea, coinciden con Brazel y no señalan nada extraño en los restos.

La propia Fuerza Aérea tampoco lo atribuyó a extraterrestres como queda demostrado en una carta desclasificada enviada un año después del accidente por el general de división C.B. Cabell, entonces director de Inteligencia de las Fuerzas Aéreas, que les pide que informes sobre de qué datos disponen, y de si barajan la hipótesis de que sea un OVNI. En una respuesta emitida el 11 de octubre de 1948, que incluía información explícita en posesión del Comando de Material Aéreo, se dice al director de inteligencia que nadie de las Fuerzas Aéreas tiene ninguna pista al respecto. Esto hace improbable que el año anterior hubieran llegado fragmentos de un OVNI y de sus ocupantes a Wright-Patterson.

Esta hipótesis es la más plausible ya que, demostrado que no había cuerpos alienígenas, y con recientes informes desclasificados que señalan al vuelo nº 4 como causante del accidente, se contrasta con la idea de un accidente extraterrestre.

Moore además analizó, a petición de un ufólogo, el clima del día del lanzamiento del vuelo nº 4 y los sucesivos. Calculando el lugar donde se estrellaron algunos, calculó también el sentido en el cual deberían haberse esparcido los restos (ángulo suroeste-noreste) cosa que coincide exactamente con lo dicho por el mayor Jesse Marcel.

También identificó varios restos de lo encontrado como parte del equipamiento de los globos pertenecientes al proyecto Mogul.

Otro dato curioso que muchos ufólogos tergiversan es que Brazel, en su descripción, dijo ver cintas adhesivas con diseños florales, cosa que los ufólogos han trasladado como jeroglíficos. Pero la realidad es otra: realmente eran motivos florales, ya que esas cintas adhesivas eran fabricadas por una empresa de juguetes de Nueva York para los globos del proyecto Mogul

La Fuerza Aérea lo dio como un simple globo meteorológico intentando ocultar el proyecto. Como es normal, los globos del proyecto Mogul no eran del todo parecidos a los meteorológicos, además en el verano de 1947 se utilizó una nueva variante de polietileno que, según palabras de Moore, hubiera sido algo extraño, incluso para un experto en globos meteorológicos.

Informes desclasificados

Pese a que muchos ufólogos continúan afirmando hipótesis que conducen a que el incidente Roswell implicaba a seres de otro mundo, recientes investigaciones coinciden con una denuncia por parte de prisioneros de guerra japoneses, una historia macabra que se ocultó por años.

Gracias a la publicación de material secreto sobre el uso que se daba a los prisioneros de guerra, se añadió una nueva hipótesis para explicar el suceso que, de ser cierta, revelaría verdaderos horrores del incidente Roswell.

El gobierno de los EE. UU. había hecho experimentos con globos meteorológicos como instrumento para infiltrar líneas enemigas e intentar la posibilidad de arrojar bombas atómicas desde la estratosfera (Proyecto Mogul). Estos experimentos se llevaron a cabo durante el fin de la Segunda Guerra Mundial, y se utilizaba a prisioneros de guerra para dichos experimentos.

En el caso de los globos meteorológicos del Proyecto Mogul, se trataba de prisioneros de guerra japoneses, y fueron seleccionados los más pequeños para que pudieran entrar en la canasta especialmente diseñada para este propósito.[6]

El incidente de Roswell no sería el único en este proyecto, pero fue el único que alcanzó repercusión pública debido a la cantidad de testigos civiles. Y la pretendida autopsia de un tripulante quedó desvirtuada por la confesión de los autores de ese fraude científico.

El encubrimiento del incidente se llevó a cabo para no revelar los horrores de la postguerra al usar prisioneros de guerra para dichos experimentos, y al mismo tiempo la necesidad de ocultar una nueva tecnología que permitía burlar radares convencionales (Tecnología Stealth).

Otra hipótesis, común denominador de esa época, es el estudio para introducir elementos químicos en países enemigos, mediante globos aerostáticos. Esa teoría sedujo durante la segunda guerra mundial junto con el espionaje.

Un posible misil nuclear

Hay también especulaciones que afirman que el incidente Roswell fue la consecuencia de un misil nuclear extraviado. En una versión de esta teoría, Marcel, un funcionario de la inteligencia, era responsable del comunicado de prensa inicial que hablaba de que “un platillo volador había realizado un aterrizaje forzoso. Algunos han propuesto que Marcel inventó la tapadera del accidente OVNI, antes que admitir que el ejército había perdido un arma nuclear.[cita requerida]

Sin embargo, los hechos no apoyan esta teoría. No hay ningún accidente nuclear conocido a partir de este período, a pesar de que unas cuantas docenas de este tipo de incidentes fueran desclasificadas. Tampoco tiene ningún sentido que los militares fuesen completamente inconscientes de perder un arma nuclear hasta que un granjero les avisara. Por otra parte, en aquel entonces EE. UU. aún no tenía armas nucleares en su arsenal. Debido a ello, muchos escépticos igualmente descartan esta teoría.

Otro tipo de ocultamiento

Igualmente existen escépticos que han indicado que aunque no presentan una validez real las supuestas pruebas directas sobre un OVNI; sin embargo, tampoco se presentarían muy sólidas las pruebas sobre el Proyecto Mogul y su relación con el incidente Roswell. Debido a ello algunos escépticos han indicado que igualmente se puede hipotetizar un posible ocultamiento real de una posible diferente actividad o proyecto aún desconocido; pero que no tendría relación probada con extraterrestres.

Acontecimientos recientes

  • En 1995 en un programa de televisión argentino llamado ´´Siglo 20 Cambalache´´ se muestran documentos sobre a la autenticidad del film. Según los documentos, el film podría corresponder a los años 1927, 1947 (año del accidente) y 1967. [cita requerida]
  • Recientemente[cita requerida] se ha intentado leer el texto de un trozo de papel que sostenía el general Ramey en una foto tomada con el coronel Dubose y los restos de globo. Un investigador llamado David Rudiak, así como algunos otros que examinaron el mensaje, han dicho haber leído varias frases importantes, incluyendo algunas como “las víctimas de los restos”, una referencia al objeto de choque como “el disco” (Rudiak cree que pone “tripulantes del disco”). Este supuesto descubrimiento se cita como prueba de que el incidente Roswell fue en realidad el aterrizaje de una nave espacial alienígena y que unos cuerpos extraterrestres fueron recuperados. Rudiak también reclama haber refutado las especulaciones hechas por algunos partidarios de la hipótesis del globo Mogul que el viento habría hecho estrellarse exactamente en el rancho Brazel [1]. Sin embargo también hay que tener en consideración que otras personas no han mencionado haber podido leer este texto.
  • A su vez Moore en 2005, profesor emérito de Física, y que participó en el proyecto Mogul, realizó cálculos para los vuelos nº 4, nº 5 y nº 6 del proyecto con los datos de vientos del Servicio Climático Nacional de principios de junio de 1947 y para los vuelos nº5 y nº6 de los cuales se sabe su lugar de caída. El análisis de Moore resultó acertado: en el caso del nº 4, los cálculos indicaban que, curiosamente, si lo que en Roswell se había encontrado no era el vuelo nº 4, los restos de éste deberían seguir allí, porque los datos apuntaban al lugar del impacto donde supuestamente lo había hecho una nave extraterrestre. [cita requerida]
  • En 2002, el canal Sci-Fi financió una excavación en el rancho de Brazel con la esperanza de encontrar cualquier resto oculto que los militares no recogieran. Aunque estos resultados hasta ahora hayan sido infructuosos, el equipo arqueológico de la Universidad de Nuevo México verificó una alteración del terreno reciente en el lugar exacto donde algunos testigos afirmaron ver un surco largo debido a un impacto.[7]
  • El gobernador Bill Richardson de Nuevo México, que asumió el departamento de energía bajo la presidencia de Clinton, al parecer[cita requerida] se interesó por el asunto. En 2004 escribió en The Roswell Dig Diaries que “el misterio que rodea este impacto nunca ha sido suficientemente explicado – ni por investigadores independientes, ni por el gobierno estadounidense”.
  • En octubre de 2000 antes de la emisión de su documental sobre Roswell, el canal Sci-Fi dio una rueda de prensa sobre OVNI en Washington. John Podesta, jefe de personal de Clinton, se dio a conocer como miembro de la firma de relaciones públicas contratada por Sci-Fi para intentar conseguir documentos sobre el asunto. Podesta indicó que “ya es hora de que el gobierno desclasifique los documentos oficiales que tienen más de 25 años y así suministrar a los científicos los datos para determinar la verdadera naturaleza de los fenómenos”. [cita requerida]
  • En febrero de 2007, el canal de televisión ABC emitió un especial OVNI presentado por Peter Jennings. Jennings habló del caso Roswell como “un mito sin una sola prueba”. ABC usó la explicación de un globo Mogul accidentado. [cita requerida]
  • 2006, los autores de la cinta de la autopsia extraterrestre reconocen que ha sido un fraude. [cita requerida]
  • 2010, Discovery Channel emitió un documental sobre el Incidente Roswell. [cita requerida]

2011: los documentos del FBI y el testimonio de un agente

El 11 de abril de 2011 el FBI desclasificó una serie de documentos. En uno de ellos (UFO16.pdf, pág. 40 y ss.),[8] el agente Paul Ryan del FBI dejó constancia de que un agente residente en Roswell le comentó que habían estallado uno o varios “platillos volantes” (“Flying saucers” en el original) y se habían diseminado por una extensa área en Roswell, Nuevo México. El Dr. Lincoln La Paz (meteorólogo) llegó a esta área para investigar este inusual fenómeno aéreo. Esto es lo que dice el documento ‘Ufo16.pdf’, págs 40 y ss.[9]
En el documento se cita otros incidentes sucedidos en Tennessee (Pág 48), en los cuales se vieron y localizaron por RADAR tres objetos, en una ocasión, y otros en múltiples ocasiones en diferentes años, sin relación ninguna con el Incidente Roswell, pero significativos en sí mismos como evidencias:

  • Junio de 1947: Mr. W. R. Pressley fotografió un objeto volador sobre Oak Ridge. La calle del fondo de la foto fue identificada como Avenida Illinois en Oak Ridge, Tennessee.
  • 20 de junio de 1949: a las 1900 horas, Mr y Mrs. K. H. Anderson y Mr. John A. White vieron tres objetos sobre Oak Ridge, Tennessee, similares al sujeto.
  • Francis J. Miller, contacto visual. 1,2,3,4,5,6 de marzo de 1950, Mr. Stuart Adcock informa de una peculiar señal en sus pantallas de RADAR aproximadamente al mismo tiempo, y similares al sujeto (investigado).[10] El documento llamado Hottel_guy_part02 es la información de la primera teoría del supuesto globo sonda hexagonal.[11]
Sin embargo, el documento Hottel_guy_part01.pdf dice: “Un investigador de las fuerzas aéreas constata que tres así llamados ‘platillos voladores’ (‘so-called flying saucers’ en el original) han sido recuperados en Nuevo México. Se les describe como circulares con una parte saliente en el centro, de aproximadamente 50 pies de diámetro. Cada uno estaba ocupado por tres cuerpos de forma humana pero de solamente 3 pies de estatura vestidos con tela metálica de muy fina textura. Cada cuerpo estaba sujeto de una manera similar a los sistemas de eyección usados por voladores rápidos y pilotos.
Según Mr. xxx el informador, los platillos se encontraron en Nuevo México debido al hecho de que el gobierno posee un muy poderoso RADAR en el área y se cree que eso interfirió con los controles de los platillos.
No se ha intentado nueva evalución concerniente al hecho. 162-83894-209, 28 de marzo de 1950″[12
https://es.wikipedia.org/wiki/Caso_Roswell
Página Oficial de Javier Sierra 

Enigmas del caso Roswell

Entre julio de 1947 y julio de 1994 la Fuerza Aérea de los Estados Unidos mantuvo un mutismo absoluto alrededor del “caso Roswell”, uno de los incidentes OVNI más complejos que se recuerdan. De esta manera, las autoridades evitaron pronunciarse sobre la eventual recuperación de los restos de un platillo volante siniestrado en uno de los abundantes parajes desérticos de Nuevo México. En 1994 esa actitud cambió, y la USAF optó por tratar de explicar el caso como la caída de un globo experimental de alto secreto. Javier Sierra dedicó su primer libro a este misterio, encuestando testigos, revisando material gubernamental y sacando sus propias conclusiones. Este artículo suyo resume parcialmente la cuestión.

El llamado “caso Roswell” es, sin duda, el incidente OVNI más trascendente de la historia de este enigma. Tuvo lugar a primeros de julio de 1947, cuando en un rancho próximo a Corona y distante unos 70 kilómetros de Roswell, en Nuevo México (EE.UU.), William MacBrazel encuentra unos restos extraños esparcidos por su finca. Se trataba de una caótica colección de fragmentos metálicos que cubrían más de un kilómetro Restos del OVNIcuadrado de terreno, de aspecto bizarro, metalizados y algunos cubiertos de una especie de indescifrables “jeroglíficos”. ¿A qué clase de ingenio pertenecían aquellos restos? ¿A un avión experimental que había sufrido un accidente en el desierto? ¿A un globo? ¿…O a otra cosa?

Pocos días más tarde, oficiales de inteligencia de la base aérea de Roswell inspeccionaron el lugar y tomaron abundantes muestras de aquellos fragmentos. McBrazel no recibió ninguna explicación al misterio, y se le ordenó guardar silencio. Finalmente, el 8 de julio de 1947, en la edición de tarde del Roswell Daily Record, se publicó una nota de la oficina de prensa de la base militar de la ciudad en la que se afirmaba que la Fuerza Aérea “captura un platillo volante en un rancho de la región”. Aquel titular sensacionalista fue, sin embargo, desmentido horas después siguiendo órdenes de Washington, y pronto se enterró oficialmente todo el asunto. Esto, no obstante, no impidió que surgieran rumores sobre un segundo lugar de impacto donde otros testigos aseguraron que los militares recogieron fragmentos mayores de una nave espacial así como los pequeños cuerpos de sus tripulantes. Había nacido uno de los rumores más intensos, contradictorios y extraños del siglo XX…
Pero déjeme el lector que le sitúe mejor.

Federal Building, Nueva York.
30 de Enero de 1996

Nunca es tarde para estas cosas.
Con cierto despiste, el investigador neoyorquino Manuel Fernández, el periodista Enrique de Vicente y yo deambulamos unos minutos por el hall de la sede del FBI en Nueva York en busca de una de las 23 “librerías oficiales” que el Gobierno de los Estados Unidos tiene distribuidas por todo el país. Cuando finalmente dimos con ella, el trámite fue fácil: a cambio de 52 dólares, el dependiente puso en nuestras manos un libro de aproximadamente 1.000 páginas, recién publicado por la Fuerza Aérea norteamericana, y titulado El informe Roswell: realidad contra ficción en el desierto de Nuevo México. Se trataba –al menos en esa fecha– de la última palabra de los militares sobre el caso Roswell y la eventual recogida de restos pertenecientes al accidente de un platillo volante relativamente cerca de la frontera mexicana.

Una vez examinado, aquella especie de enorme listín telefónico nos condujo a una equívoca conclusión: que probablemente fue la caída de un globo experimental secreto lo que desató la noticia de que los militares de la base aérea de Roswell habían recuperado los restos de un OVNI en el verano de 1947. Sus argumentos, aunque abundantemente respaldados por un buen número de cartas, croquis, mapas, gráficos y fotos de época, no eran nuevos. De hecho, recalcaban las conclusiones que ya en julio de 1994 había elaborado Richard Weaver, un coronel de la Air Force Office of Special Investigations (AFOSI), en un escueto informe de apenas 32 páginas, fruto de una repentina e inexplicable prisa en la Fuerza Aérea por esclarecer de una vez por todas un episodio que entonces estaba a punto de cumplir medio siglo de vida.

Lo que tanto el texto de Weaver como el nuevo Informe Roswell argumentaban era que los restos de aquel “OVNI” eran, en realidad, fragmentos del vuelo nº 4 del Proyecto Mogul. Fue este, al parecer, un programa ultrasecreto auspiciado por la Universidad de Nueva York bajo la coordinación del doctor Charles Moore, que pretendía situar micrófonos de alta sensibilidad en las capas altas de la atmósfera gracias a sencillos globos de sondeo meteorológico. ¿Su intención?: comprobar si era posible detectar ondas procedentes de eventuales pruebas nucleares soviéticas en Siberia. Es decir, lo secreto nunca fue el material utilizado en aquellas pruebas, sino el propósito último de los lanzamientos de los globos. A fin de cuentas, la razón de la cautela militar era más que evidente: en 1947 se suponía que sólo Estados Unidos –y más concretamente la base de Roswell– poseía armas atómicas; la sola posibilidad de que los rusos pudieran haber desarrollado esa misma tecnología amenazaba con transformar el equilibrio político del momento creado tras el final de la II Guerra Mundial. Como así sucedería poco más tarde.

Dos globos perdidos… y un OVNI

Según la Fuerza Aérea, el Proyecto Mogul realizó once lanzamientos de globos entre Mayo y Julio de 1947 en Nuevo México. Se trataba de globos sonda convencionales a los que se les unía una larga “cola” de reflectores de radar parecidos a cometas, hechos de papel de aluminio y madera de balsa fijada con cinta adhesiva. Pues bien, de acuerdo con la información suministrada por la USAF, sólo dos de aquellos once vuelos cayeron en paradero desconocido y nunca fueron recuperados. Se trataba de los globos números 3 y 4, lanzados los días 29 de mayo y 4 de junio de 1947 respectivamente.

¿Podría corresponder uno de aquellos aerostatos a los restos que encontrara en el rancho Foster el granjero William MacBrazel? Sobre esta suposición orbita hoy toda la autodefensa de la Fuerza Aérea. Una suposición frágil si tenemos en cuenta que entre la fecha del último vuelo citado y el inicio del caso Roswell media casi exactamente un mes y que –según confesara el propio doctor Moore a la USAF– difícilmente los restos de aquellos globos podían resistir durante mucho tiempo bajo el sol del desierto sin que aparecieran escamas en el neopreno primero, y quedaran reducidos a un montón de cenizas pocos días después.

Y eso no es todo: el hombre que recogió los primeros restos del OVNI de Roswell, el granjero MacBrazel, no encontró la etiqueta adhesiva que siempre acompañaba esta clase de artilugios y que ofrecía una sustanciosa recompensa a aquel que devolviera los restos del globo a las autoridades. MacBrazel no sólo no cobró nunca esa recompensa, sino que incluso permaneció detenido por militares de la base de Roswell entre el 9 y el 15 de julio de aquel lejano 1947. Éstos no sólo le mantuvieron alejado de sus tierras (y del OVNI) durante seis días, sino que incluso le obligaron a cambiar sus primeras declaraciones con la intención de echar tierra al asunto.

El papel de la prensa

El “secuestro” de MacBrazel tenía una poderosa razón de ser. Su hallazgo fue prematuramente divulgado por el oficial de relaciones públicas de la base, el teniente Walter Haut, en un comunicado de prensa en el que se aseguraba que los militares habían tomado por fin posesión de un platillo volante. En 1991 entrevisté a Haut en su casa de Roswell, y él mismo me aclaró la película de los hechos. Según este teniente, una oportuna llamada desde Washington, del general Clemens MacMullen al general de brigada Roger Ramey en Dallas (y superior jerárquico de la base de Roswell), ordenó silenciar el asunto y construir la tapadera informativa que explicara que todo había sido una lamentable confusión. Que lo recuperado en Roswell eran, en realidad, los restos de un sencillo globo sonda.

De hecho, el propio general de brigada Ramey, para disipar cualquier sombra de duda entre los periodistas, ordenó que un B-29 llevara hasta su Cuartel General fragmentos del “OVNI” que poder mostrar en una rueda de prensa y que demostraban su tesis. Asombrosamente nadie le formuló entonces la pregunta clave: ¿cómo había sido posible que los restos de un evidente globo sonda como el que mostró Ramey en Dallas hubieran podido confundir de semejante forma a los bien entrenados hombres del Servicio de Inteligencia militar de la base de Roswell?

El asunto, desde luego, no terminó ahí. Minutos después, oficiales bajo las órdenes de Ramey telefoneaban al FBI para aclarar esta situación, dando pie, poco después, a un télex federal en el que se explicaba que lo recuperado en Nuevo México había sido “un globo meteorológico con un reflector de radar”, y en el que se informaba de que éste estaba siendo transportado “por un avión especial a la base de Wright Field para su examen”.

Un “globo” muy especial

¿Qué tenía de especial aquel “globo” para recibir todas esas atenciones y ser trasladado a la base de Wright Field (más tarde Wright Patterson)? ¿Por qué no sucedió esto mismo con ninguno otro de los vuelos del Proyecto Mogul? ¿Por qué en ninguno de los otros descensos de globos de este proyecto secreto no se acordonó la zona, ni se amenazó o retuvo a testigos en contra de su voluntad?

Todo esto, en cambio, sucedió en Roswell. El sheriff George Wilcox, por ejemplo, fue el primer civil que entró en contacto con William MacBrazel y quien le recomendó que se dirigiera a los militares para ponerles al corriente de su hallazgo. Pues bien, este agente del orden fue severamente amenazado por los propios militares para que guardara un escrupuloso silencio sobre los hechos. Las amenazas causaron tan honda impresión en él, que poco después rechazaba la candidatura a su reelección como sheriff de la localidad. También fue amenazado el dueño de la emisora KGFL que divulgó la primera noticia elaborada por el teniente Haut, así como otra radio mayor, la KOAT de Albuquerque, y algunos otros testigos civiles cuyos relatos han ido recuperándose con el correr de los años.

Stanton Friedman ¿Cómo entonces –se preguntará con justicia el lector– se venció el miedo a las amenazas y hoy puede saberse más de lo que sucedió cerca de Roswell en 1947? Muy sencillo: en 1978 el físico nuclear canadiense Stanton Friedman localizó al Mayor retirado Jesse Marcel, el oficial de la inteligencia militar que recuperó del rancho de MacBrazel los restos del “OVNI” y que, ya entrado en años y alejado de las obediencias militares, no dudó en reconocer que lo que él recogió del rancho Foster no fueron piezas de ningún globo sonda. Tras él confesaron el ex-teniente Walter Haut, el hijo de MacBrazel (Bill), los vecinos del rancho Foster y otros muchos militares directa o indirectamente implicados en el asunto. Todos coincidían en un punto: fuera lo que fuese lo que cayó en el rancho de MacBrazel, aquello no se parecía en nada a un globo sonda. Es más, la descripción de los restos que dio Marcel tampoco coincidía en absoluto con las características de uno de estos globos: allí había hojas de aspecto metálico, muy ligeras, que no pudieron ser dañadas ni con martillos, tijeras o punzones y resistentes al fuego y al calor; también encontró una especie de pequeñas vigas metálicas muy ligeras y fuertes, con ciertos signos grabados en uno de sus lados, así como una especie de piedras negras como de plástico negro.

Reacciones militares

Paradójicamente, lo que mejor “certifica” la extrañeza del caso Roswell es la propia reacción de los militares a partir de decretarse el secreto en torno a este asunto. Antes del accidente de Roswell, ni la Fuerza Aérea ni ningún otro organismo militar habían adoptado ninguna normativa explícita de censura hacia la información OVNI. No obstante, esta actitud pareció dar un giro de 180 grados desde el mismo momento en que el general MacMullen ordena la ocultación de la información relativa al accidente de Nuevo México.

La misma mañana del accidente, la del 4 de julio de 1947 (y fiesta nacional), el comandante en jefe nacional de los veteranos de guerra norteamericanos, Louis E. Starr, anunciaba en su discurso que a las 15 horas de ese día esperaba recibir un telegrama del Pentágono en el que se aclararía por fin quién o qué se escondía tras el entonces novedoso enigma de los platillos volantes. Las horas pasaron sin que el telegrama llegara, hasta que el propio Starr decidiera pasar página sin cumplir su promesa y declarara, días después, que esperaba despejar todos los malentendidos después de que el general Carl Spaatz –entonces comandante de las Fuerzas Aéreas– regresara de “cazar un platillo”. ¿Se refería Starr al objeto de Roswell? ¿Desde cuando estaban los militares tras su pista?

A finales de aquel mes otro general, George Schulgen, recibía un completo informe basado en 18 observaciones de OVNIs seleccionadas de entre las mejores del periodo precedente, y en el que se establecía sin género de dudas que los OVNIs eran aeronaves discoidales, capaces de volar en perfecta formación, y que poseían una parte inferior abultada y una pequeña cúpula en su parte superior. Más tarde, el 23 de septiembre de 1947, el general Nathan Twining –que el 8 de julio de 1947 se encontraba, casualmente, en Nuevo México– redactó otro documento en donde se leía que “el fenómeno es real y no algo visionario o ficticio” y que había que “pensar en la posibilidad de que algunos objetos son controlados tanto de forma manual, automática o por control remoto”. Con estos y otros datos, el general Schulgen se descolgaba el 28 de Octubre de aquel mismo año afirmando en otro documento, destinado a los servicios de información de la USAF en todo el mundo, que los OVNIs estaban construidos “utilizando varias combinaciones de metales, hojas metálicas, plásticos y quizás madera de balsa o material similar”. ¿Cómo podía saberlo si no era basándose en los restos de Roswell, que se ajustan como un guante a esta descripción?

47 años después…

El silencio militar ha durado casi cinco décadas. Fue a partir de 1992, cuando dos investigadores civiles –Kevin Randle y Don Schmitt– reavivaron el caso Roswell entrevistándose con nuevos testigos, que el asunto del OVNI estrellado volvió a preocupar a los militares. Estos dos ufólogos convencieron al representante republicano por Nuevo México, Steven Schiff, de la gravedad de los hechos y éste decidió poner en un aprieto a la USAF encargando la reinvestigación del caso a la Oficina General de Contaduría (GAO) del Congreso. Se trata de un organismo público que sirve para controlar, entre otras cosas, los más de 30 billones de dólares anuales destinados a “fondos reservados” y que dispone de “carta blanca” para investigar en el seno de organismos gubernamentales.

Pues bien, antes que la GAO finalizara su informe, la USAF hizo público el suyo en Julio de 1994. No sólo era la primera vez que la Fuerza Aérea se pronunciaba sobre el caso Roswell desde el desmentido del general Ramey cuarenta y siete años antes, sino que era el primer comunicado oficial sobre OVNIs de la USAF desde el cierre del Proyecto Libro Azul en 1969. En él ya señalaba al vuelo nº 4 del Proyecto Mogul como el responsable del caso.

Un año más tarde, en Julio de 1995, la GAO emitía su propio informe, respaldando tácitamente el elaborado previamente por el coronel Weaver, pero asegurando que le ha sido imposible acceder a la información del caso porque alguien no identificado, contraviniendo la normativa vigente, había destruido la información administrativa básica de la base de Roswell correspondiente, entre otros, al periodo del accidente del OVNI. Además, su informe descartaba por completo que hubiera sido un accidente aéreo, un misil o un fallo nuclear el responsable del OVNI.

Finalmente, dos meses más tarde, la USAF remataba su faena con su monumental compendio El informe Roswell. Justo cuando en todo el mundo no se hablaba de otra cosa que de cierta película que presuntamente recogía las autopsias practicadas a unas extraterrestres barrigonas… y que en 1995 se emitían por las televisiones de medio mundo.

Autopsias dudosas

A primeros de 1995 –justo cuando todos los investigadores del caso Roswell esperábamos el pronunciamiento de la GAO sobre lo que sucedió en Nuevo México en el verano de 1947– surgió la noticia: un productor de televisión británico llamado Ray Santilli, se había hecho con 90 minutos de película “top secret” filmada por un tal Jack Barnett durante las autopsias practicadas a los tripulantes del OVNI de Roswell. La filmación, comercializada espectacularmente en los meses siguientes, nos desvió de nuestra espera de reacciones oficiales en Estados Unidos y nos obligaba a replantearnos el caso Roswell casi en su totalidad.

A fin de cuentas, si la película era verdadera debía aceptarse también la versión de Jack Barnett de que el OVNI de Roswell se estrelló a primeros de Junio (y no de Julio) de 1947, y que los tripulantes eran sensiblemente diferentes a lo que habían descrito otros testigos.

La “versión Barnett”, sin embargo, no prosperó. La filmación presentaba –y presenta aún– muchos aspectos oscuros que obligaban a recelar de su autenticidad. Los últimos han sido apuntados por el investigador norteamericano Kal Korff quien, tras adquirir por 100.000 dólares una copia en video de “primera generación” de la filmación de las autopsias, ha descubierto numerosas irregularidades. Falta, por ejemplo, una cuarta pared en el quirófano –tal y como sucede en los escenarios de televisión–; ha encontrado el reflejo de una lámpara de set cinematográfico en algunos fotogramas y hasta ha localizado trazas de manipulación digital.

Lo sospechoso de este asunto, aún por encima de quién se esconde tras la autoría de este más que probable fraude, es el objetivo del mismo. ¿Qué se pretendía al hacernos creer que el OVNI de Roswell cayó a primeros de junio de 1947? ¿Acaso igualar la fecha a la del vuelo nº 4 del Proyecto Mogul? Y es más: ¿por qué la película de las autopsias se divulga justo a finales de Agosto de 1995, días antes de la emisión de El informe Roswell de la USAF? Mi impresión particular es que estos dos últimos hitos en la historia reciente del caso Roswell fueron coordinados para añadir confusión a este incidente y dificultar una pronta liberación de toda la información reservada al respecto.

Página Oficial de Javier Sierra 

Y esa tesis es la que defiendo en mi libro Roswell, secreto de Estado.

Enigmas del caso Roswell

Publicado por

Ferran Sala

El Fideuer de Calaf-La Flor de l´Alta Segarra-Pasta Sala Integral